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Declaración del PdAC ante la renuncia de Prodi
El día 17 de febrero se realizó una importante manifestación en
Vicenza (Italia) contra la base militar de la OTAN ubicada en esa ciudad y la
política de apoyo a las guerras imperialistas del gobierno encabezado por Prodi
(Italia mantiene 2.000 soldados en Afganistán y sus tropas son uno de los
principales componentes de los "cascos azules" en el Líbano).
Participaron de la misma, más de 100.000 personas provenientes de distintos
lugares de Italia y tuvo mucha repercusión en la prensa italiana e internacional.
El PdAC (Partido de Alternativa Comunista) tuvo un papel muy activa en ella y
una de sus dirigentes, Patricia Cammerata, hizo una de las tres intervenciones
que cerraron la marcha.
Una de las primeras repercusiones de la manifestación fue el voto
negativo en el senado al plan de política exterior presentado por Prodi, ya que
algunos senadores de la "izquierda" de la coalición de gobierno
votaron en contra. Esto abrió una mini-crisis institucional, ya que Prodi
renunció a su cargo de Primer Ministro. Sin embargo, dado las especiales
características del sistema político italiano, esa renuncia puede no ser
aceptada por el presidente del país o, también, Prodi puede ser encargado de
formar un nuevo gobierno. Muchos de
los senadores "críticos" ya han anticipado que, en ambos casos, lo
apoyarán.
A continuación, presentamos la declaración emitida por el PdAC
sobre la renuncia de Prodi.
¡Fuera los dos pilares
de la guerra!
¡Por una alternativa de los trabajadores!
El "incidente" numérico en el resbaló el gobierno Prodi
en el Senado no modifica el cuadro político. Este gobierno, de guerra y de
rapiña, debe irse: pero no para dejar su lugar a un gobierno de centroderecha
sino para una alternativa de los trabajadores.
Los dos pilares que se alternan no se diferencian en la sustancia
ni por la política económica ni por los temas internacionales. ¡Qué se vayan
todos! Es necesario repetir otra vez las exigencias expresadas en la gran
movilización de Vicenza, e ir preparando una gran huelga general contra la
política de la guerra, compartida por la centroizquierda y la centroderecha, y
por un gobierno de los trabajadores. El Partido de la Alternativa Comunista
(PdAC) ha llamado a los partidos de la llamada "izquierda del
gobierno" (Refundación Comunista, PdCI, los verdes) para que rompan ya con
la coalición que quiere la guerra y los sacrificios para los trabajadores.
Con su voto opuesto en el Senado, la izquierda del gobierno,
Refundación en primer lugar, ha mostrado toda su hipocresía, presentando como
un "resultado" el empeño de D’Alema para una imaginaria
"conferencia de paz" mientras se financian las tropas italianas en
Afganistán y se confirma la voluntad de para mantener la base de Vicenza.
A pocos días de la extraordinaria manifestación de Vicenza, esos
mismos líderes y parlamentarios que han desfilado presentándose como portavoces
de las peticiones de los manifestantes, han demostrado en el parlamento cuál es
su papel verdadero: están en los movimientos para intentar subordinarlos al
gobierno Prodi. Un gobierno que financia la guerra y reduce las jubilaciones
para defender los intereses del capitalismo italiano.
Vergonzosa fue también
la capitulación de los considerados "sectores críticos" de
Refundación Comunista y de los parlamentarios "rebeldes". El
sector de Ernesto se ha disuelto definitivamente en la mayoría
bertinottiana[1]. Todos sus senadores (incluso Giannini) han votado a favor de
a política imperialista. En cuanto a Erre-Izquierda Crítica[2], en la tentativa
(fracasada a causa de algunos votos imprevistos) de no provocar disturbios a
Refundación ni al gobierno, Turigliatto desapareció del Senado, en una
reedición del "no adherir pero no sabotear". Y delante de esa
encrucijada (en lo cuál se distinguen los líderes del PRC), que se desencadenó
por su presunto crimen de daños al gobierno, continuó su respuesta:
"estamos listos a votar también mañana la confianza en el gobierno
Prodi". Por el contrario, se trata de construir, tanto en la calle como en
el Parlamento, la oposición al gobierno y a su política, en nombre de los
derechos de los trabajadores y del pueblo que manifestó en Vicenza.
Por esto, resulta confirmada nuestra opción, como ex izquierda de
Refundación, de romper con el partido de Bertinotti y de Giordano. El nuevo
partido que hemos fundado hace pocas semanas ha estado y permanecerá del lado
de las razones verdaderas de quién ha manifestado el 17 de febrero en Vicenza.
No es casual que Patrizia Cammarata, dirigente de nuestro partido y portavoz
del Comité Vicenza, haya hecho, ese día, una de las tres intervenciones finales
de la manifestación. El PdAC ha participado desde el inicio de esta lucha y
continuará, en Vicenza y nacionalmente, impulsando con toda su fuerza militante
las próximas movilizaciones.
A los muchos que han manifestado el 17 y que militan en los
partidos que hoy han traicionado en el Senado a la manifestación del 17, les
decimos: rompan con la "izquierda del gobierno" que no rompe con el
gobierno de la guerra y participen con nosotros en la construcción de un nuevo
partido de lucha, de un verdadero partido comunista.
Comité Central
Partido de Alternativa Comunista
[1] Referencia a Fausto Bertinotti, máximo dirigente de
Refundación Comunista, partido integrante de la coalición que sustentaba el
gobierno Prodi, y actual presidente del Parlamento italiano.
[2] Nombre que ha adoptado el sector ligado a la corriente
internacional ex trotsquista denominada Secretariado Unificado (SU) de la
cuarta Internacional.
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